Dos ancianos estaban sentados en un banco, al sol primaveral.
Junto a ellos pasa una señora despampanante, meneando todas sus curvas al andar соn un paso rápido... y ellos соn la mirada al frente, sin inmutarse.
Al cabo de unos minutos, uno de los ancianos le dice al otro:
- Paco, ¿tú te acuerdas de aquellos polvos blancos que nos echaban en la comida, cuando hicimos la Mili?
- Si Juan me acuerdo, (responde el otro), lo llamaban Bromuro.
Y Juan соn la mirada perdida detrás de la señora que si iba alejando, le responde.
- Pues sabes una cosa Paco... ¡¡¡Ahora me empiezan a hacer efecto!!!