Dos ancianos se conocen en un asilo, entablan amistad y al comprobar lo felices que son, deciden casarse.
Así que se dirigen a una farmacia, y le preguntan al dependiente:
-¿ Tiene Ud antihipertensivos?.
- Por supuesto que si.
- ¿Y medicinas para el colesterol?
- Claro señor, tenemos de todas las marcas.
- ¿Y antidiabéticos orales?.
- Seguro, no tiene Ud por qué preocuparse.
- ¿Y tienen también pastillas de Viаgrа?.
- Todas las que necesite el señor.
- Entonces, ¿sabes qué te digo? - le dice el hombre su futura esposa - pues que...
¡ Aquí es donde vamos a poner la lista de bodas!