El banco estaba bastante tranquilo, sin ajetreo pero de repente entra un tipo соn un gato que lo llevaba en brazos. Nadie le dio mucha importancia pero en un momento dado gritó: -Quieto todo el mundo o aprieto el gatillo.
El banco estaba bastante tranquilo, sin ajetreo pero de repente entra un tipo соn un gato que lo llevaba en brazos. Nadie le dio mucha importancia pero en un momento dado gritó: -Quieto todo el mundo o aprieto el gatillo.