El caracol va a visitar a un pariente.
-¿ Ya sabes la noticia?
- Exclama en cuanto llega-. ¡Ha nacido un sobrinito!
-¡ Estupendo, enhorabuena!
- Le felicita el otro y añade- Pero ¿qué haces, ya te marchas?
- Pues sí -le responde el tío caracol-, quiero pasarme por la casa del recién nacido, que vive en el prado de al lado, y no me gustaría perderme su comunión.