En el restaurante: - Camarero, por favor, ¡quite el dedo de mi filete!. - Bueno, bueno, pero si se vuelve a caer, no me eche la culpa.
En el restaurante:
- Camarero, por favor, ¡quite el dedo de mi filete!.
- Bueno, bueno, pero si se vuelve a caer, no me eche la culpa.