En la farmacia: -¿ Tiene usted espíritu de vino? - Pregunta un cliente. - Sí, señor. -¿ Y espíritu de éter? - Sí, señor. -¿ Y espíritu de contradicción? El farmacéutico dice a su hijo: - Dile a tu madre que venga.
En la farmacia:
-¿ Tiene usted espíritu de vino?
- Pregunta un cliente.
- Sí, señor.
-¿ Y espíritu de éter?
- Sí, señor.
-¿ Y espíritu de contradicción? El farmacéutico dice a su hijo:
- Dile a tu madre que venga.