En un AUTOBÚS, un BORRACHO cede el asiento a una HERMOSA SEÑORA. Al poco rato, ella se descubre el PECHO y le da de COMER al NIÑO. El borrachuzo, avispado le dice: - Señora, no lo va a creer, hip, pero su HIJITO me acaba de INVITAR a DESAYUNAR, hip.
En un AUTOBÚS, un BORRACHO cede el asiento a una HERMOSA SEÑORA.
Al poco rato, ella se descubre el PECHO y le da de COMER al NIÑO. El borrachuzo, avispado le dice:
- Señora, no lo va a creer, hip, pero su HIJITO me acaba de INVITAR a DESAYUNAR, hip.