En un bautizo colectivo de adultos, el cura se encargaba de hundir a la gente en la pileta bendecida, los sacaba y preguntaba:
-¿ Esta Dios?
Y siempre le contestaban:
-¡ Si padre!
En eso entra un borracho que pasaba por ahí, y decide bautizarse. El cura lo sumerje en la pileta y pregunta:
-¿ Esta Dios?
Y el borracho responde:
-¡ No padre!
El cura extrañado vuelve a meterlo a la pileta, y al sacarlo pregunta nuevamente:
-¿ Está Dios?
-¡ Le digo que no padre! - contesta el borrachito.
El cura lo mete por última vez a la pileta, lo saca y pregunta:
- Ahora si hijo mío... ¿esta Dios?
Y el borracho voltea y le dice al cura:
- Padre... ¿Seguro que Dios se cayó aquí?