Entra una viejecita a una tienda y dice: Oiga, quería unas playeras del 33. Responde el dependiente: Perdone señora, pero de antes de la guerra no nos queda nada.
Entra una viejecita a una tienda y dice:
Oiga, quería unas playeras del 33.
Responde el dependiente:
Perdone señora, pero de antes de la guerra no nos queda nada.