Eran 2 amigos que estaban tomando algo cuando 1 se confiesa al otro: - Verás, tu mujer me ha guiñado un ojo. - Jaja, no te preocupes, no es nada, lo cierto es que tiene un tic. - Ah vaya, pues yo ya me la he tirado.
Eran 2 amigos que estaban tomando algo cuando 1 se confiesa al otro:
- Verás, tu mujer me ha guiñado un ojo.
- Jaja, no te preocupes, no es nada, lo cierto es que tiene un tic.
- Ah vaya, pues yo ya me la he tirado.