Estaba la suegra en su lecho y el yerno agarrado de su mano, ella le dice, tengo que confesarte algo.- No digas nada, se que mató a mi реrrо, quemó mi auto en el garaje y llamaste a mi jefe para que me votara de mi trabajo, pero si a confesión vamos, tu te está muriendo porque en la mañana le eché veneno a tu café, así que duerme vieja **** e madre.