Estaban unas monjitas en un parque y de pronto una monjita dice:
- ¡Mira un árbol de peras!
Y la otra monjita dice:
- ¡¡No, no son peras, son perones!!
Y un hombre que estaba trepado del árbol se asoma y dice:
- ¡¡No son peras ni perones, son mis huеvоs que están pelones!!