Esto era una gallina que estaba borracha, pero borracha como una cuba, y llega a casa. De pronto el gallo le salta:
-¿ Pero tú gallina, de dónde vienes a estas horas y en estas condiciones? La gallina no se echó atrás y toda firme le contestó:
- Vayamos bajando ese tonito, que aquí la de los huеvоs soy yo.