Falta una semana para la Navidad. La profesora observa a Antonino y grita horrorizada al verle las orejas:
- Pero ¿adónde vas соn esas orejas tan sucias? ¿Qué digo, sucias?, ¡sucísimas! ¿Cuándo fue la última vez que te las lavaste? Y Antonino le responde:
- Hum... señorita... fue el verano pasado, ¡me acuerdo porque esa día comía sandía!