Iban dos leperos hablando por la calle y uno le dice al otro: - Mira esa vieja qué bigotes tiene. - Oye, que esa vieja es mi madre. - Si, precisamente te iba a decir lo bien que le sientan.
Iban dos leperos hablando por la calle y uno le dice al otro:
- Mira esa vieja qué bigotes tiene.
- Oye, que esa vieja es mi madre.
- Si, precisamente te iba a decir lo bien que le sientan.