Mamá, dame un par de euros que en la calle hay un pobre hombre gritando desesperado... - Toma Jaimito, qué buen corazón tienes, así me gusta... Al rato la madre le dice: - Por cierto... ¿Qué gritaba el señor? -¡ Helados, ricos helados!
Mamá, dame un par de euros que en la calle hay un pobre hombre gritando desesperado...
- Toma Jaimito, qué buen corazón tienes, así me gusta... Al rato la madre le dice:
- Por cierto... ¿Qué gritaba el señor?
-¡ Helados, ricos helados!