Jaimito va al confesionario y le dice al cura:
- Padre, perdóneme porque he pecado.
-¿ Que has hecho Jaimito?
- Pues he robado un reloj.
- No te preocupes, devuelvelo y todo solucionado.
- Y usted padre, ¿Lo quiere?
- No, yo no.
- Ah, pues muchas gracias por el reloj!!