En una discoteca una señora le dice a un jovencito:

-¿Qué edad crees que tengo?
-Pues, por la mirada 25 años, por tu piel unos 20, y por ese cuerpo 18.
-Guau! Tú sí que sabes camelarte a las mujeres... ¿y ahora qué vas a hacer?
-¡LA SUMA!

¿Cómo se declara el acusado?

- Inocente Señoría
- Su suegra se ahogó y usted no hizo nada..
- Yo sólo oía" Sálvame, sálvame"
- Y usted que hizo?
- Coño, pues ponerle Telecinco.

Un hombre se encuentra con un amigo por la calle y l e dice:

- Manolo ¿qué te pasa que estás blanco?
- Nada Pepe, que vengo del médico y me ha dicho que deje de beber, fumar, hacer el amor...
- Y ¿qué vas a hacer?
- Pues qué quieres que haga Pepe, cambiar de médico.

Un tío va al médico porque tiene la picha de color naranja:

- Pues sí doctor, que la tengo naranja.
- Vamos a ver, ¿usted mantiene relaciones con animales?.
- No, por favor, qué salvajada.
- ¿Y con drag queens o similar?.
- No, no, que va, si follo menos que el Papa.
- Pues no sé, ¿lee usted revistas porno?.
- Tampoco doctor.
- Y películas, ¿le gustan las peliculas X?.
- Ah, eso sí, los viernes por la noche mi película porno del canal plus y mi bolsa de Cheetos que no me falten.

- Mi novia tiene las tetas como cocos.

- ¿De grandes?.
- No, de peludos.

Esto es una mujer que se muere. Llega al purgatorio y le pregunta San Pedro:

- ¿En qué lugar te gustaría pasar tus últimos días?.
- En el "Paraíso de las Vírgenes".
- Pero mujer si has estado casada tres veces.
- Ya, pero mira, el primer marido era funcionario y ya sabes, los funcionarios lo dejan todo para mañana. El segundo era ingeniero y ya sabes, todo son proyectos. Y por último un sindicalista, que no hacen nada más que dar por culo.

¿Por qué las mujeres tienen cuatro labios?:

Los dos de arriba para decir tonterías y los dos de abajo, para arreglarlas.

Un tio va conduciendo cuando ve a un amigo suyo llorando en la cuneta de la carretera. Para y le pregunta:

- Jose, tío, ¿que te pasa?.
El otro le contesta hipando y señalando a una zanja:
- Mira...
- Jo, tío, qué putada lo del coche, pero hombre, no pasa nada, te compras otro y ya está.
- No, mira dentro del coche...
- Hostias, tío, lo siento, pero bueno, tampoco se acaba el mundo, te buscas otra rubia y ya está, no pasa nada...
- Mira dentro de su boca...

Una chica se acerca al confesionario en la iglesia.

- Buenos días, padre, soy Teresa. ¿Me recuerda?.
- ¡Teresa, mujer!. Dichosos los ojos. ¡Cuánto tiempo sin verte!.
- Sí, y me he sacado novio, padre.
- ¿Y es un buen muchacho?.
- Buenísimo, padre.
- ¿Trabajador?.
- Sí, muy trabajador, padre. Y muy cariñoso.
- ¿Ah, sí?. A ver, dime: ¿qué haces con él?.
- Pues, los días de calor nos vamos a las playas alejadas, nos quitamos la ropa y nadamos, y chapoteamos, y nos abrazamos...
- ¿¿¿Desnudos???.
- Pues claro, padre.
- ¿Y no os vienen malos pensamientos?.
- Ah, sí, padre. Venir nos vienen. ¡Pero follamos y se nos pasan!.

Doctor, tengo la polla irritada.

- A ver, dígame, ¿cómo es su vida sexual?.
- Verá, al levantarme le echo dos polvos a mi mujer. Al llegar al trabajo, le echo un par a la secretaria. Al llegar a casa, mi mujer me recibe y echamos dos polvos, y otros dos después de comer. Cuando vuelvo al trabajo por la tarde, otra vez con la secre. Luego con mi mujer cinco por la noche.
- Mire, el problema es que usted folla demasiado.
- Ah, menos mal, ¡yo creía que era por las pajas!.