La esposa despierta al marido en la madrugada: - Cielo, se ha metido un hombre en la cama y me ha hecho el amor! - ¿Y por qué no has gritado antes, desgraciada? - Porque creí que eras tú, pero cuando íbamos por la tercera vez empecé a dudarlo.
La esposa despierta al marido en la madrugada:
- Cielo, se ha metido un hombre en la cama y me ha hecho el amor!
- ¿Y por qué no has gritado antes, desgraciada?
- Porque creí que eras tú, pero cuando íbamos por la tercera vez empecé a dudarlo.