Va una chica que tenía pecas por todo el cuerpo a confesarse y le dice al cura: - Vengo a confesarme padre... - Está bien, ¿pecas hija mía? - Si padre, hasta en la purrusalda!
Va una chica que tenía pecas por todo el cuerpo a confesarse y le dice al cura:
- Vengo a confesarme padre...
- Está bien, ¿pecas hija mía?
- Si padre, hasta en la purrusalda!