Le dice Manuel a su hijo: - Hijo, me encantaría que te enrolaras en la Marina. - Pero padre, si no sé nadar... - No importa. Tienen barcos.
Le dice Manuel a su hijo:
- Hijo, me encantaría que te enrolaras en la Marina.
- Pero padre, si no sé nadar...
- No importa. Tienen barcos.