“Le suena a usted de algo” Es conocido el viejo chiste del mayordomo Inglés que, cada cierto tiempo, entraba en la biblioteca donde se encontraba leyendo el señor, y le anunciaba las sucesivas crecidas del Támesis. - «Señor, el Támesis ha crecido otros veinte centímetros». Hasta que, en una de las ocasiones, el mayordomo abrió la puerta, se inundó de agua la biblioteca, y pronunció соn solemnidad: - «Señor, el Támesis»
“Le suena a usted de algo”
Es conocido el viejo chiste del mayordomo Inglés que, cada cierto tiempo, entraba en la biblioteca donde se encontraba leyendo el señor, y le anunciaba las sucesivas crecidas del Támesis.
- «Señor, el Támesis ha crecido otros veinte centímetros».
Hasta que, en una de las ocasiones, el mayordomo abrió la puerta, se inundó de agua la biblioteca, y pronunció соn solemnidad:
- «Señor, el Támesis»