Los dos mejores equipos del campeonato estaban jugando un partido. Cuando se cumplieron los 90 minutos, el árbitro no dio por terminado el juego. Pasaron 15 minutos más, y nada. Ya cansados, los jugadores se acercan al árbitro y le dicen:
- ¿Qué pasa? ¿Te has olvidado el reloj? ¡Ya pasaron casi tres horas y sigue el partido!
- Pero ¿cómo? ¿Acá no pagan horas extras?