Muere un ciudadano argentino y va al cielo. Un día mientras pasea por los alrededores, se тора соn una casa muy pintoresca y decide visitarla. Ahí se encuentra соn San Pedro, quien lo saluda y lo invita a un café. Mientras San Pedro trae el café, el argentino observa la casa, y ve que hay relojes por todas partes, y en cada reloj figura el nombre de un país. Intrigado el argentino le pregunta a San Pedro:
- Dígame, por curiosidad... ¿para qué sirven estos relojes?
- ¡Aaah!, pues verás….. Estos relojes miden las cagadas que se cometen en cada país. Por cada cagada avanzan un minuto.
- Muy interesante, contesta el argentino. Veo que está el reloj de Alemania, Francia, Estados Unidos... y un sin fin de países, pero se detiene соn una duda.
- Esteee... disculpe que lo interrumpa otra vez San Pedro……¿y la Argentina por qué no está?
- No te fijaste bien,Argentina sí está, lo que pasa es que su reloj lo pusimos en el techo.
- ¿En el techo?- dice el tipo asombrado.
- Si, es que lo usamos de ventilador
Científicos alemanes excavaron 50 metros bajo tie rra y descubrieron pequeños trozos de cobre.
Despues de estudiar esos trozos por mucho tiempo, Alemania llegó a la conclusión de que los antiguos germánicos tenían una red nacional de teléfono hace ya 2500 años.
Por su puesto, al estado ruso no le pareció nada del otro mundo. Le pidieron a sus propios cientificos que excavaran más hondo. A 100 metros bajo tierra, encontraron pequeños trozos de cristal que, según ellos, formaban parte del sistema de fibra óptica nacional que tenían los antiguos rusos hace 3500 años.
Científicos peruanos no se dejaron impresionar. Excavaron 150 metros bajo tierra y no encontraron nada; excavaron 20 metros más y aún nada, entonces excavaron 250 metros en total y nada de nada. Por lo tanto, llegaron a la conclusión de que los antiguos indígenas hace más de 5000 años, usaban telefonía inalámbrica satelital...