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Muere un ciudadano argentino y va al cielo. Un día mientras pasea por los alrededores, se тора соn una casa muy pintoresca y decide visitarla. Ahí se encuentra соn San Pedro, quien lo saluda y lo invita a un café. Mientras San Pedro trae el café, el argentino observa la casa, y ve que hay relojes por todas partes, y en cada reloj figura el nombre de un país. Intrigado el argentino le pregunta a San Pedro:
- Dígame, por curiosidad... ¿para qué sirven estos relojes?
- ¡Aaah!, pues verás….. Estos relojes miden las cagadas que se cometen en cada país. Por cada cagada avanzan un minuto.
- Muy interesante, contesta el argentino. Veo que está el reloj de Alemania, Francia, Estados Unidos... y un sin fin de países, pero se detiene соn una duda.
- Esteee... disculpe que lo interrumpa otra vez San Pedro……¿y la Argentina por qué no está?
- No te fijaste bien,Argentina sí está, lo que pasa es que su reloj lo pusimos en el techo.
- ¿En el techo?- dice el tipo asombrado.
- Si, es que lo usamos de ventilador
Un allegado le informa al presidente del Club Atlético Boca Juniors que, en Irak, hay un jugador de fútbol excelente, que convierte tres goles por partido.
Tanto le insiste que, a pesar de la guerra, el presidente viaja a Bagdad y ve que, efectívamente, Alí Yussuf hace tres goles en cada partido.
Después de rápidas negociaciones, y por un precio muy bajo, Yussuf viene a la Argentina, y luego de una semana de estar concentrado соn el primer equipo, debuta en la primera de Boca.
En el mismo debut se convierte en ídolo de la hinchada, conquistando tres goles espectaculares.
Preocupado por su familia, y para contarles lo bien que le había ido en el partido que acababa de jugar, Yussuf llama a su familia desde la misma concentración y su esposa Nadim que atiende el teléfono le dice:
- Por aquí todo mal. Ayer mataron al abuelo, una banda armada quiso entrar a casa anoche. Hace dos días quisieron violar a la nena y a mí me robaron todo lo que tenía encima, y además no podemos dormir por los tiros, las explosiones, las sirenas y los gritos de dolor. Y vos tenés la culpa!.
Alí Yussuf le pregunta a su mujer:
- ¿Por qué soy el culpable?.
A esto la mujer le contesta:
- ¿Y quién nos trajo a vivir a Argentina?.