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Por la mañana, en clase, la profesora pregunta a un alumno:
- A ver, Jorge, dime: si te doy dos conejitos, después añado dos conejitos más, y añado dos más, ¿cuántos conejitos te he dado en total?
-¿ Es a mí? Siete -contesta Jorge.
- No -dice la profesora-. Piénsalo bien: si tienes dos conejitos, después añades dos conejitos más, y a continuación añades dos más, ¿cuántos conejitos suman?
-¿ Es a mí? Sientes.
- Jorge, me vas a hacer perder la paciencia. Volvamos a intentarlo. Tienes dos conejitos, añades dos conejitos más, y vuelves a añadir dos más... ¿cuántos conejitos tienes? Jorge, que ya está más harto que la profesora, exclama:
-¡ A ver si nos entendemos, los seis conejitos que usted me ha dado, más el conejito que tengo en casa, suman un total de siete!
La señorita Pepita pregunta a los niños de la clase:
- Juanito, ¿de quién tienes más miedo?
- Del hombre del saco, profe.
- Pero, Juanito, el hombre del saco no existe, es una leyenda. No debes tener miedo. Y tú, Martina, ¿de quién tienes mas miedo?
- Del malamén, profe. Toda la clase se queda en silencio, hasta que la señorita Pepita pregunta:
-¿ El malamén? ¿Quién es?
- No lo sé profe. Pero debe ser muy malo, porque cada noche, cuando rezamos, mi madre dice: No nos dejes caer en la tentación... y líbranos del malamén.