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En una tranquila ciudad de España vivía un reconocido torero llamado 'El Curro'. Cerca del Curro se mudó un jovial chinito, quien no sabía pronunciar bien la erre. Una mañana, se encontraron los dos y el chino le dirigió un cordial saludo:
- 'Buen día, señol Сulо'.
Por supuesto que al Curro no le hacía gracia, pero lo dejó pasar. Durante la siguiente semana, siempre el chinito le dirigía el mismo saludo. El Curro no pudo aguantar más y se compró dos perros pastores alemanes y los entrenó para atacar al chino. Cuando el chino acercó para saludarlo, el Curro le echó los perros. Соn suma rapidez, el asiático sacó dos cuchillos de los pantalones y se paró rígido en posición de defensa, listo para enfrentarse a los perros. El Curro se dio cuenta de que el chino iba a cortar a los perros, y pegó un silbido. Los perros entraron a la casa. Esto se repitió varias veces, hasta que el chino decidió poner una denuncia en la comisaría. El comisario le preguntó:
- '¿Cuál es su problema?'
A lo que el chino respondió:
- 'Mile señol comisalio, mi denuncia es polque los pelos del сulо no me dejan caminal.
El comisario se quedó perplejo, pero le siguió la corriente y dijo:
- 'Bueno amigo, pues córteselos'
El chino respondió:
- 'Eso es lo que quielo hacel,
Pelo cada vez que los quielo coltal el сulо silba y los pelos se van pala adentlo.
Dos comadres se encuentran en el mercado y le dice una a la otra: Ay, comadre no sé que hacer соn mi hijo, es muy, pero muy тоnто, yo creo que es el más тоnто de los niños.
A lo que la comadre responde: No, no, no, mi hijo debe ser más тоnто, seguro le gana al suyo.
No, no, no, echa un vistazo a mi hijo... en eso la primera comadre llama a Pablito su hijo y le dice: Mira Pablito, ve a la casa y me buscas a ver si estoy. El niño partió, en el momento la segunda comadre le dice: Ay, eso no es nada mire esto: En eso llama a su hijo Rodriguito, y le dice: Mira Rodriguito, toma $10.00 y ve a comprar una televisión a color, y se va. Luego, en el camino se encuentran los niños y le dice uno al otro. Híjole mano, mi mamá es re-tonta muy pero muy tonta. A lo que el otro responde: No mano, mi mamá seguro que es mucho más tonta que la tuya. No puede ser. Oye esto, me mandó a la casa a ver si estaba y ni siquiera me dio las llaves para entrar. Y el otro le contesta: Pues eso no es nada, la mía me dio $10.00 para comprar una televisión a color, y no me dijo de que color la quería.