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Estaban unos compadres de campo, de visita en la ciudad.
De repente les empezó a dar hambre ya como a las 3 de la tarde y comenzaron a buscar un restaurante en donde comer.
Entonces encontraron un lugar llamado:
"Restaurante pida соn poesía y se les atenderá соn cortesía."
Los compadres decidieron entrar al lugar y comer ahí.
Se sentaron en una mesa y comenzaron a hablarle a los meseros, pero estos no les hacían caso.
Pasó un mesero a su lado y los compadres decían:
"Mesero, mesero..."
Y no les hacían caso.
Pasó otro mesero y los compadres:
"¡mesero, mesero!"sin obtener respuesta alguna.
Los compadres ya furiosos al sentirse desplazados por ser del campo, están a punto de abandonar el lugar cuando de pronto entra al restaurante un señor ya grande соn una jovencita y se sientan en una mesa junto a los compadres.
El señor alza la mano y grita:
"¡lero, lero... Señor mesero!"
El mesero llega al punto:
"A sus ordenes ilustre caballero... Aquí está su mesero, que los atiende соn esmero."
El señor dice:
"Para mi sobrina, cuyo nombre es Josefina, traiga un caldo de gallina... Y para mi, que me llamo José, traiga una taza de café."
El mesero apuntó la orden y se retira.
Los compadres asombrados, entienden de que se trata el asunto y después de un momento de ponerse de acuerdo deciden poner en practica lo escuchado:
"Lero lero... ¡¡mesero ****!!
Se acerca un mesero inmediatamente:
"A sus ordenes, pinches rancheros"
"Para mi compadre una carne asada, hijo de la chingada... y para mi, unos huеvоs соn jamón, grandísimo ****."
El mesero, queriendo devolver los insultos remata:
"¿соn ensalada, hijos de la chingada...?"
"Si, pero sin vinagre, ¡¡¡¡¡¡hijo de tu рinсhе madre!!!!!!!!!!!
Razones por las que no hacemos el amor más seguido
Querida esposa: En virtud de que hablar contigo es prácticamente imposible (nunca te callas) me he visto en la imperiosa necesidad de informarte, por éste conducto, la siguiente inconformidad:
Durante el último año, he intentado hacer el amor contigo 315 veces. Tuve éxito solo 36 veces, o sea, una vez cada 10 días.
Lo que sigue, es una lista del por qué fracasé las demás veces:
Despertaremos a los niños.................... 12 veces
Es muy temprano................................. 17 veces
Estoy demasiado cansada................... 33 veces
Es demasiado tarde............................ 11 veces
Hace demasiado calor......................... 18 veces
Te hiciste la dormida........................... 39 veces
Hace demasiado frío............................ 22 veces
Me duele la cabeza............................. 27 veces
No me siento bien................................. 8 veces
No te has bañado.................................. 5 veces
Tengo la regla..................................... 12 veces
Lo hicimos ayer.................................... 6 veces
Las 36 veces que tuve éxito, el resultado no fue siempre satisfactorio porque:
6 veces..... Permaneciste ahí acostada simplemente.
4 veces..... Me dijiste que me diera prisa por terminar.
7 veces..... Tuve que despertarte para decirte que había terminado.
1 vez...... Me asusté porque creí haberte hecho daño, ya que te levantaste y empezaste a respirar agitadamente.
En espera de respuesta a la presente, quedo de ti.
Tu esposo.
Respuesta de la esposa:
Queridísimo esposo:
Ya que me hiciste encabronar. Aquí van las razones por las cuales no conseguiste más de lo que tuviste:
Volver borracho.............................. 14 veces
No volver a casa............................. 30 veces
Se te puso flojo antes de tiempo.......... 16 veces
No se te paró................................. 34 veces
Medio se te paró............................. 25 veces
Te lo machucaste соn el cierre............. 13 veces
Tenías resfriado y te goteaba la nariz...... 7 veces
Te quemaste la lengua соn el café.......... 9 veces
Me la quisiste meter por detrás.............12 veces (pensando que era por delante, por supuesto)
Terminaste tu solo después de leer un libro роrnо... 15 veces.
Aclaración:
Las veces que permanecí ahí acostada simplemente fue debido a que te saliste de las sábanas y te dedicaste a "darle" a ellas y parecías tan entusiasmado que no quise moverme y arruinarte el placer.
Ah... La vez que me levanté y me puse a respirar agitadamente, fue porque en tus movimientos, dizque pasionales, se te salió un gas.
Está el director de una gran empresa en su despacho, sin nada que hacer (por supuesto), y se plantea si hacer el amor соn su mujer es trabajo o placer. Aparece el subdirector general y el director se lo plantea:
- ¿Hacer el amor соn mi mujer es trabajo o placer?
El subdirector responde:
- Pues no lo sé, tendría que estudiarlo.
El director le da una hоrа para responder. El subdirector general va a ver al responsable de recursos humanos y le pasa la pelota:
- ¿Que el director se folle a su mujer es un acto de trabajo o de placer?
El responsable, entretenido sin hacer nada, le responde que no lo sabe. El subdirector le dice que tiene 45 minutos para averiguarlo. El responsable de recursos humanos le traslada la pregunta al técnico de formación, que estaba muy ocupado peleándose соn la maquina del café, sin nada que hacer. Pero él tampoco sabe la respuesta. Al final le llega la pregunta al becario, que tiene la mesa llena de expedientes, listas de asistencias que enviar, valoraciones que realizar? en fin, que va de сulо haciéndolo todo. Su jefe le dice que tiene cinco minutos para decirle si el hecho de que el director general se folle a su mujer es trabajo o placer. Sin levantar la cabeza, el becario responde:
- Es placer.
Su jefe, intrigado por la rápida respuesta, le pregunta cómo ha llegado tan rápidamente a esa conclusión.
El becario, ya harto de que le entretengan соn todo el follón que tiene, le responde:
- ¡Porque si fuera trabajo, me la tendría que fоllаr yo!
Cierto día un tipo va al doctor y le dice:
- La otra noche llegue a mi casa, encontré a mi esposa соn otro hombre, me enfurecí y ella me dijo:
- Ven, siéntate, anda tómate un café, vamos a platicar.
La siguiente noche, pasó lo mismo y ella me repitió:
- Anda, anda, no seas enojón, tómate un cafecito y charlemos.
El doctor le contesta:
- ¿Y cuál es su problema?
- Oiga doctor, ¿No me hará daño tanto café?
En Suiza, después de un exhaustivo proceso de entrevistas, exámenes y dinámicas de grupo, una gran empresa, contrata a un grupo de caníbales.
El gerente de Personal, durante la ceremonia de bienvenida dice:
- Ahora forman parte de un gran equipo. Ya pueden disfrutar de todos los beneficios de la empresa. Por ejemplo, pueden ir al restaurant de la empresa cuando quieran para comer algo, pero sólo les pido que no se coman a los otros empleados, bromeó el gerente.
Cuatro semanas más tarde, el Gerente reúne a todos los caníbales. Les dice:
- Están trabajando muy bien y estoy muy satisfecho, pero la señora que sirve el café no aparece. ¿Alguno de ustedes sabe lo que le ha podido pasar?
Todos los caníbales negaron соn la cabeza. Después de que el gerente se hubo marchado, el Jefe de los caníbales los junta a todos y les pregunta:
- ¿Quién ha sido el idiота que se ha comido a la señora del café?
Uno de los caníbales levanta tímidamente la mano.
El Jefe caníbal le dice:
- ¡Eres una bestia! Estamos trabajando aquí соn una tremenda oportunidad en las manos. En cuatro semanas nos hemos comido 3 Directores, 2 Administradores, 3 Ejecutivos de Marketing, 3 Gerentes de Ventas, 1 de Relaciones Públicas, 16 Consultores y nadie se había dado cuenta, podríamos haber seguido así mucho tiempo. ¡Pero noooo!
¡ Tenías que estropearlo todo comiéndote a una persona que sí hace falta!
En una bodega llega un niño y le pregunta al bodeguero:
- Señor, ¿Tiene café?
El señor le responde que sí.
El niño responde:
- Entonces, deme un kilo de espaguetis.
Al otro día regresa el niño y pregunta:
- ¿Tiene azúcar?
El señor responde que sí.
- Entonces, deme una lata de atún.
Y todos los días era el mismo cuento, venía el chico, preguntaba por una cosa y llevaba otra.
Hasta que un día el bodeguero se enojó y le dijo:
- No le pienso vender más a usted ni a su familia.
El niño va a su casa y le cuenta a su papá lo que el señor le dijo, y el papá todo preocupado se dirige a la bodega.
- Señor, ¿Qué es lo que pasa?
Y el bodeguero le contó el caso, el papá dice:
- Tiene usted toda la razón, ese hijo mío que no se compone, pero no se preocupe ahora mismo voy a la casa me quito el zapato y le doy соn la correa.