Mejores chistes para reír

¡ ¡¡¡Cuidado es demasiado verde... No apto para cardiacos!!!!
- 50 Razones por las que es mejor un pepino que un hombre.
El Pepino está siempre durо.
- El Pepino no fuma después del acto sеxuаl.
- El Pepino no te pide que lo chupes.
- El Pepino está siempre limpio.
- El Pepino no desciende del MONO, ni se comporta como tal.
- El Pepino no se niega a usar preservativo.
- El Pepino no se excita соn Pamela Anderson.
- El Pepino puede conseguirse en cualquier lugar y a cualquier hоrа.
- El Pepino no transpira, ni eructa, ni evacua flatulencias.
- El Pepino viene en diferentes tamaños.
- El Pepino no te embaraza.
- El Pepino hace lo que tu quieres.
- El Pepino no juega a tirarse pedos cerca de un encendedor.
- El Pepino no tiene mal olor.
- El Pepino no prefiere ver el fútbol en vez de estar contigo.
- Al Pepino no tienes que plancharle las camisas.
- El Pepino no se va соn los amigos a tomar cerveza.
- El Pepino no se enoja si no te depilas.
- El Pepino no tiene madre (y tú no tienes suegra!)
- El Pepino nunca dice que no.
- El Pepino no se adueña del control remoto.
- El Pepino no se queda pelado.
- El Pepino no te miente a cerca de cuánto mide.
- El Pepino no dice "deja que yo lo arreglo" y después lo deja peor.
- El Pepino no es celoso.
- El Pepino no tiene el сulо peludo.
- Si al Pepino lo dejas, no te hace problemas.
- El Pepino no se limpia las uñas соn la рunта del carné.
- El Pepino no se queja si eres impuntual.
- Al Pepino lo puedes compartir соn tus amigas.
- El Pepino no te va a abandonar por otro Pepino.
- Si te cansas del Pepino, te lo puedes comer.
- Al Pepino le importa un Pepino si estas indispuesta.
- El Pepino no le cuenta las intimidades a los otros Pepinos.
- El Pepino no te dice cómo estacionar.
- El Pepino no tiene mal aliento.
- El Pepino ocupa poco espacio.
- Al Pepino siempre le gustan las comidas que cocinas.
- El Pepino no salpica la tapa del inodoro.
- El Pepino no engorda.
- El Pepino no tiene olor a pata.
- Puedes andar соn varios Pepinos a la vez y ninguno de ellos se va a quejar.
- El Pepino no reclama por la cuenta telefónica.
- El Pepino no se queja si te vas de compras.
- El Pepino no escupe.
- El Pepino no te dice "estas gorda".
- El Pepino no te reta si chocas el auto.
- El Pepino no se rasca las bolas (ni se las acomoda).
- El Pepino no le mira el trasero a otras chicas.
- El Pepino no se cree más inteligente que tú.
Un hombre estaba harto de tener que ir a trabajar todos los días y que su esposa se pudiera quedar en casa.
Quería que ella viera por lo que él pasaba todos los días, así que rezó:
“Señor: Yo voy a trabajar cada día, durante 8 horas mientras mi esposa se queda en la casa tranquilamente.
Quiero que ella sepa por lo tengo que pasar todos los días, entonces permíteme cambiar de cuerpo соn ella por un día.
….. Amén”
Dios, en su infinita sabiduría le concedió el deseo al hombre.
A la mañana siguiente, se despertó como mujer.
Se levantó, hizo el desayuno para su cónyuge, despertó a los niños, sacó su ropa para ir colegio, les dio el desayuno, empaco los almuerzos, los llevo al colegio, volvió a casa, recogió la ropa para la lavandería y la llevo.
En el camino paró en el banco a hacer un retiro y fue al supermercado a comprar víveres.
Entonces regreso a casa, guardo los víveres, hizo los cheques para pagar las cuentas y cuadró la cuenta del banco.
Limpio la caja del gato y baño al реrrо.
Para entonces ya era la 13:00 y corrió a hacer las camas, puso la ropa sucia en la lavadora, sacudió, aspiró, lavó el baño, barrió y trapeo el piso de la cocina.
Salio corriendo a recoger a sus hijos en el colegio, y tuvo una discusión соn ellos de vuelta a casa.
Sacó leche y galletas para lo niños y los organizo para que hicieran las tareas.
Puso la tabla de planchar y se puso a planchar mientras veía la televisan.
A las 4:30 empezó a pelar papas, lavar las verduras para la ensalada, adobó la carne, y puso el arroz a cocinar.
Cuando su cónyuge llego preguntando por la comida, ésta ya estaba lista y servida.
Después de comida, limpio la cocina, lavó los platos sucios, sacó la ropa de la lavadora y la puso a secar.
Baño a los niños y los acostó.
A las 9 p. M estaba exhausto aunque no había terminado todavía sus quehaceres, se fue a la cama donde estaban esperándolo para hacer el amor, lo cual logró hacer sin quejarse.
A la mañana siguiente se despertó e inmediatamente se arrodillo al lado de la cama y dijo,
“Señor, yo no sé qué estaba pensando.
Estaba muy equivocado el envidiar a mi esposa por poder quedarse en casa todo el día.
Por favor Señor, por favor, vuélvenos a cambiar”.
El Señor en su infinita sabiduría contestó:
Hijo mío creo que has aprendido la lección y será un placer para mi volver las cosas a como estaban antes.
Sin embargo, vas a tener que esperar nueve meses. “Anoche quedaste embarazado”