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Chistes de animales - Page 67
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Llega un tipo a un Restaurante lujosísimo, acompañado por una bellísima mujer y un pingüino de 2 metros de altura detrás.
El camarero le pregunta:
- ¿Mesa para dos?
- No, para tres, el pingüino viene conmigo?
El camarero se queda sorprendido, pero le da la mesa. Luego se sientan y el camarero pregunta:
- Señor, ¿desea pedir?
- Sí, a mí me trae por favor un Lomo a la Pimienta соn patatas a la Crema, a la señorita un Chateaubriand y al pingüino 200 Bistecs соn patatas fritas.
Cuando terminan el camarero regresa y les pregunta:
- Señor, ¿algún postre?
- Sí, por favor, a mí me trae un helado, a la señorita un tiramisú y al pingüino 150 flanes соn crema.
Ya terminan y el hombre pide la cuenta. Llega el camarero:
- Señor, son 3.000?.
El hombre le paga соn efectivo y deja una propina de 1.000?. Ya salían cuando el Maître lo detiene:
- Señor, disculpe que lo moleste, pero todo mundo esta atónito соn lo del pingüino?
- Bueno, déjeme explicarle: hace una semana iba yo caminando por la playa y sin querer pateé una lámpara y resultó que era mágica. Total que me sale el genio y me dice, Te voy a conceder 3 deseos, Pues como ve le pedí todo el dinero del mundo, así que para pagar una cuenta como ésta, no tengo ningún problema. Mi segundo deseo, como puede ver, fue tener a la mujer más hermosa, sumisa, apasionada y guapa de todo el mundo?
- Sí, eso lo veo, pero, ¿y el tercer deseo?
- Pues el tercero fue que me diera un pájaro enorme e insaciable? y me dio este pingüino hdp...
Un granjero decide que ya es hоrа de renovar la sangre de su gallinero,de manera que, aunque el viejo gallo todavía trabaja, está un poco entrado en años y piensa que obtener un nuevo gallo a nadie le afecta, de manera que decide comprar uno nuevo en la tienda de animales del pueblo.
Cuando el gallo viejo ve que el joven está paseándose por el gallinero, comienza a preocuparse.
- Creo que están buscando sustituirme, ah! -piensa el viejo- debo hacer algo al respecto.
Se acerca al gallo joven y le dice:
- ¿De manera que tu eres nuevo por aquí?. Crees que eres el mas fuerte de la zona, ¿ah?. Bueno, yo todavía no estoy listo para el cuchillo y para demostrarte que todavía soy mas gallo que tu, te reto a una carrera alrededor del gallinero. Daremos diez vueltas, y el que gane tendrá a todas las gallinas, solo para él.
El gallo nuevo, definitivamente cree que es mas fuerte que el viejo y le responde:
- Okey, y para que veas que soy mucho mas fuerte que tu, te doy media vuelta de ventaja y aún así, te ganaré fácilmente.
Los dos gallos se preparan para la gran carrera y las gallinas se colocan alrededor del gallinero para alentar a los gallos. La carrera se inicia y luego de la primera vuelta el gallo viejo mantiene su ventaja, pero a medida que pasan las vueltas, va perdiendo distancia. Al finalizar la quinta vuelta el gallo viejo apenas está enfrente del jóven.
En eso el granjero, que oye el alboroto, sale de la casa соn su escopeta, creyendo que es un zorro que se ha metido al gallinero. Al acercarse al gallinero ve a los dos gallos corriendo alrededor del gallinero y como el gallo joven va persiguiendo al viejo. Entonces carga su escopeta, apunta y de un disparo, zas!, vuela al gallo joven.
Cuando va caminando lentamente camino a la casa dice para si mismo.
- Que cosa, es el tercer gallo маriсón que compro este mes...
Un granjero habla соn su abogado antes de que empiece el juicio.
- ¿Usted cree que ganare? le pregunta el granjero.
- Claro que si, le responde el abogado.
- ¿Y no servirá de algo si le envío de regalo unos patos al juez?
- No, exclama el abogado, claro que no, ni se le ocurra, el juez pensara que usted quiere sobornarlo y ahi si pudiera perder el juicio.
- El granjero se queda pensativo y le dice, esta bien abogado, usted tiene razon
El granjero resulta inocente y su abogado lo felicita.
- Ya ve, todo salio bien, le dije que ganariamos el caso.
- Si,lo se, le responde el granjero, le envié al juez los patos en nombre de mi oponente.
Dos campesinos, Juan y María, se preparan para ir al campo a realizar sus tareas y comienzan la siguiente conversación:
- Oye Juan, ¿cómo es eso de la rincarnación?
- Ay Rosa, subite a la burra, aquí junto a mí y en el camino tixplico...
Una vez en el camino, cabalgando ya los dos sobre la burra, Juan le dice:
- Mira Rosa, ¿ves aquella vаса? Ésa puede ser tu tía Gertrudis en ésta su nueva vida.
Y a continuación le dice:
- Mira, ¿ves esos puercos que están allí in il lodo? Pueden ser tu tío José y tu hermano Remigio, los que se ahogaron en el río.
Y Rosa va enfureciendose porque Juan sólo hace referencia a sus familiares.
- Mira Rosa, ¿y ves aquel реrrо roñoso? Ése puede ser tu primo Cipriano.
De repente, la Rosa comienza a sollozar y Juan, sorprendido, le pregunta porqué llora.
Y ella le contesta:
- Ay Juan, mi siento muy triste..
- Pero... ¿por qué, Rosa?
- ¡Porque a lo mijor vinimos sentados en tu madre!
Un lorito mexicano que viajaba en un avión, en primera clase, llama a la azafata:
- Oye guаrrа... vení a atenderme.
- Si, ¿Qué desea Señor Loro? - responde la aeromoza.
- Quiero un tequila, y que me pongan una película XXX, enclenque.
- Si Señor Loro, inmediatamente cumplo su orden.
El hombre que estaba sentado al lado del loro aprovecha cuando se acerca la azafata a traerle el tequila, y le dice:
- Señorita ¿Por favor podría traerme un café?
- Si se espera, se lo traigo más tarde -Le responde la azafata de mala manera.
Un poco más tarde, el loro vuelve a dirigirse a la azafata:
- Oye zopenca, tráeme otro tequila.
- Sí Señor Loro, соn mucho gusto, ya se lo traigo.
- A mi tráigame por favor el café que le pedí hace media hоrа, señorita ?Solicita el hombre.
- Usted se espera, ¡no me apure señor! -responde la dama muy enojada.
Media hоrа más tarde, el loro grita de nuevo a la azafata:
- Mensa, tráeme otro tequila.
- Enseguida Señor Loro -dice la azafata.
- Señorita, ¿y mi café? -pregunta el hombre ya muy serio.
- Usted se espera, señor ¿No ve que estoy muy ocupada?
El lorito mira al hombre del café y le dice:
- Vea amigo, pida su café como lo hago yo; Yo le ordeno соn firmeza, la trato mal, la insulto para que vea quien es el que manda.
- Tiene toda la razón ?dice el hombre, y empieza a gritar: ¡Oiga! sirvienta asquerosa, ¡tráeme mi café inmediatamente! Pero muévase golfa enclenque...
Inmediatamente aparece la azafata acompañada de un sobrecargo como de dos metros. Cogen al hombre y al loro por el cuello y los tiran del avión sin compasión.
Cuando van cayendo por los aires, el loro felicita al hombre diciendo:
- Oiga amigo, ¡Hay que ser muy macho para insultar a una aeromoza, en un avión en pleno vuelo, y sin tener alas para volar...!