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Una pareja tenía dos niños pequeños, de 8 y 10 años de edad, quienes eran extremadamente traviesos. Siempre estaban metiéndose en problemas y sus padres sabían que si alguna travesura ocurría en su pueblo sus hijos estaban seguramente involucrados.
La mamá de los niños escuchó que el sacerdote del pueblo había tenido mucho éxito disciplinando niños, así que le pidió que hablara соn sus hijos. El sacerdote aceptó pero pidió verlos de forma separada, así que la mamá envió primero al niño más pequeño.
El sacerdote era un hombre enorme соn una voz muy profunda, sentó al niño frente a él y le preguntó gravemente:
-¿ Dónde está Dios?
El niño se quedó boquiabierto pero no respondió, sólo se quedó sentado соn los ojos pelones.
Así que el sacerdote repitió la pregunta en un tono todavía más grave:
-¿ Dónde está Dios?
De nuevo el niño no contestó.
Entonces el sacerdote subió de tono su voz, aún más, agitó su dedo frente a la cara del niño, y gritó:
-¿ Dónde está Dios?
El niño salió gritando del cuarto, corrió hasta su casa y se escondió en el closet, azotando la puerta.
Cuando su hermano lo encontró en el closet le preguntó:
-¿ Qué pasó?
El hermano pequeño sin aliento le contestó:
-¡ Ahora si que estamos en graves problemas hermano, han secuestrado a Dios y creen que nosotros lo tenemos!
- Jaimito amaneció соn una cruda en un parque.
Poco a poco se le fueron viniendo las imágenes de lo que sería un fin de semana de locura. Jaimito se fue a su casa, se puso ropa, y ante la cruda moral, no le quedó otra de más que ir a la iglesia соn la intención de confesarse, porque se sentía muy arrepentido de lo sucedido.
- Cura: Bienvenido a la casa del Señor. Por favor y junio, dime tus pecados.
- Jaimito: Padre, he venido porque la verdad tuve un fin de semana de locura y pues, me confieso que, me robe una gallina.
- Cura: ¡Demonios, Jaimito! Recuerdo todas las locuras que has hecho en tu vida, y robar no es algo característico en ti. Por favor, reza 6 padrenuestros y 10 aves marías y que devuelvas el ave a su dueño.
- Jaimito: Pero padre, usted no lo entiende. El hambre es **** en la pega. Lo siento, pero, me comí la gallina.
- Cura: Pero, ¡que demonios! Reza 10 padrenuestros y 20 aves marías. Además, quiero qué hagas gárgaras соn agua
Bendita, y dale 20 dólares al dueño de la gallina.
- Jaimito: Ok, perfecto, pero padre, tengo un pequeño problema. Estaba muy borracho cuando la robe, que no recuerdo ni a quien se la quité.
- Cura: Pero, ¡que demonios! ¡¿Que clase de ser humano eres?! Ahora te voy a pedir que reces un rosario completo, que hagas gárgaras соn agua bendita, que agarres 20 dólares y a la primera persona que te encuentres al salir de la iglesia, se lo das en penitencia.
- Finalmente, después de rezar y hacer todas las diligencias que le encargó el padre, Jaimito sale de la iglesia. Después de caminar varias cuadras, Jaimito se encontró соn una mujer. Ella era una dama de esas que se dedican a la vida alegre, o sea, una prostituta. Jaimito, dispuesto a cumplir соn el resto de su penitencia, le da el dinero a la mujer.
- Jaimito: Tome, amiga, 20 dólares.
- Prostituta: No, papacito, son 50 dólares.
- Jaimito: ¡Ey! Pero ¿cómo que 50 dólares? El padre me dijo que 20.
- Prostituta: No, amiguito, son 50 dólares. El padrecito es cliente de hace muchos años, por eso le hago descuento.