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Un tío que iba todos los días a un bar, siempre pedía tres cervezas.
¡ Deme tres cervezas!
Al día siguiente la misma cosa:
¡ Tres cervezas, por favor!
Como el camarero estaba algo extrañado le pregunta:
Oye, ¿por qué siempre que vienes pides tres cervezas y te las bebes del tirón?
Y el tío le responde:
Es que yo tengo dos hermanos, uno en Suecia y otro en París, y como siempre bebíamos juntos, pues yo bebo por ellos.
Dice el camarero:
Ah, bien, bien...
Al día siguiente el tío llega al bar y dice:
¡ Dos cervezas!
El camarero extrañado le pregunta:
Y eso, ¿es que se ha muerto un hermano o que?
Y dice el tío:
¡ No, es que yo he dejado la bebida!
Estaban reunidos todos los productores de cerveza del mundo en Amsterdam, Holanda.
Al final del día, todos los presidentes de las compañías de cerveza deciden ir a un bar para tomar un trago.
El presidente de "Budweiser" pide una "Bud", el presidente de "Carlsberg" pide una "Carlberg" el presidente de "Heineken" ordena una "Heineken" y así la lista continúa. Entonces, la mesera pregunta al señor Mendoza (presidente de Cerveza Austral, cerveza-austral. Cl conocida cerveza Chilena) qué quiere tomar y ante el asombro de todos los presentes contesta:
Yo quiero una Coca.
Llevado por la curiosidad, finalmente alguien le pregunta:
Estee, disculpe señor Mendoza, ¿Por qué usted no ha ordenado una Austral?
A lo que él responde:
Ah, no, si ustedes no piensan tomar cerveza, entonces yo tampoco.
Un gаy entra a un bar соn una flor de papel de lija en la mano.
La deja a un costado de una mesa, se sienta y pide un café.
El mozo, соn la lógica de la curiosidad, le pregunta:
- Disculpe señor, pero me llama la atención esa flor hecha de ese material. ¿De dónde sacó ese adorno, esa flor?
El gаy, соn cara de cansado, le responde:
- Corazón, me la dio un genio que encontré adentro de una botella.
El mozo empieza a reírse.
- ¿Un genio en una botella? ¿Usted me vio cara de тоnто...? ¿Piensa que me voy a creer eso?
El gаy saca una botella de un bolso y, entregándosela al mozo, le dice:
- ¡Haga la prueba usted mismo!
Incrédulo, el mozo frota la botella y aparece un genio y le dice:
- Tienes un deseo concedido.
El mozo desesperado y sin pensar mucho dice:
- ¡Quiero un millón de pesos!
El genio vuelve a esconderse en la botella y de pronto el bar empieza a llenarse de quesos. Cientos, miles de quesos de todo tipo van apareciendo.
El mozo se desespera:
- Pero, ¿qué diablos entendió este genio? ¿Es тоnто o sordo? ¡Le dije "Pesos", no "Quesos"!
Entonces el gаy lo mira y le contesta:
- ¿Y usted se pensaba que yo le había pedido una flor de lija?