- Oye Pepe, ¿sigues siendo novio de Pepita?. - No, ya no... - Menos mal, qué tía más impresentable, era fea, una niña mimada y además estaba loca. Has tenido suerte. - Ya, bueno, pues ahora es mi mujer.
- Oye Pepe, ¿sigues siendo novio de Pepita?.
- No, ya no...
- Menos mal, qué tía más impresentable, era fea, una niña mimada y además estaba loca. Has tenido suerte.
- Ya, bueno, pues ahora es mi mujer.