Pregunta la profesora a uno de sus alumnos:
- Juan, si cogemos un trozo de plomo y lo introducimos en un recipiente de agua, ¿qué pasará?
- Pues que desalojará una cantidad de agua igual a su peso -responde Juan muy seguro.
- Y... ¿si echamos un palo?
- Pregunta la profesora a Juan que, como siempre, estaba distraído pensando en lo mismo.
-¡ Cuando usted quiera, señorita!