Tres elefantes caminaban por el desierto uno tras otro, entonces el primer elefante dice: Cómo me gustaría tener una trompota, una trompota de unos 10 metros. Preguntan los otros dos, ¿y para qué? Para enterrarla, sacar agua, regar y fresco. Al rato dice el segundo elefante: Cómo quisiera tener unas orejotas, orejotas de 10 metros cada una. Y dicen los otros dos: ¿ Y para qué? Para agitarlas, soplar fuerte y fresco. Al rato dice el último: Cómo me gustaría tener unas pestañotas, pestañotas, pestañotas de unos 5 metros cada una. Preguntan los otros dos, ¿y para qué? Y contesta: ¡ No más de loca!
Tres elefantes caminaban por el desierto uno tras otro, entonces el primer elefante dice:
Cómo me gustaría tener una trompota, una trompota de unos 10 metros.
Preguntan los otros dos, ¿y para qué?
Para enterrarla, sacar agua, regar y fresco.
Al rato dice el segundo elefante:
Cómo quisiera tener unas orejotas, orejotas de 10 metros cada una.
Y dicen los otros dos:
¿ Y para qué?
Para agitarlas, soplar fuerte y fresco.
Al rato dice el último:
Cómo me gustaría tener unas pestañotas, pestañotas, pestañotas de unos 5 metros cada una. Preguntan los otros dos, ¿y para qué?
Y contesta:
¡ No más de loca!