Un hombre va de visita a un manicomio, y el director le explica:
- En el primer piso están los que sufren una locura leve, en el segundo, los que están un poco peor, en el tercero, los que llevan años fatal... y así hasta el piso diecinueve, donde están los locos más peligrosos.
-¿ Y arriba, en el piso número veinte?
-¡ Ah, ahí está mi despacho!