Un hombre visita a un empresario de circo para ver si lo contrata. - ¿Y usted qué sabe hacer? le pregunta el dueño del circo. Sin decir nada, el hombre se saca del bolsillo un ratón, un piano pequeñito y un loro. El ratón se pone a tocar el piano mientras el loro canta ópera. - ¡Fantástico! Quedan contratados. ¿Pero ya que estamos en confianza, eso tiene truco, verdad? - Hombre ... sí. En verdad, el loro no canta. Es el ratón, que es ventrílocuo.
Un hombre visita a un empresario de circo para ver si lo contrata.
- ¿Y usted qué sabe hacer? le pregunta el dueño del circo.
Sin decir nada, el hombre se saca del bolsillo un ratón, un piano pequeñito y un loro. El ratón se pone a tocar el piano mientras el loro canta ópera.
- ¡Fantástico! Quedan contratados. ¿Pero ya que estamos en confianza, eso tiene truco, verdad?
- Hombre ... sí. En verdad, el loro no canta. Es el ratón, que es ventrílocuo.