Un policía detiene a un coche en la carretera y se suscita la siguiente conversación: - ¿Cuál es el problema, oficial?. - Iba por lo menos a 100 km/h y el límite es de 80. - ¡No oficial!. Yo sólo iba a 70. La esposa interrumpe: - Vamos, Ricardo, ibas a 110. El señor mira fulminantemente a su mujer. - También lo voy a multar por la direccional que tiene rota. - ¿Direccional rota?, no me había dado cuenta, oficial. - Vamos, Ricardo, desde hace semanas que lo sabes. El señor vuelve a mirar furioso a su mujer. - Y se merece otra multa por no traer el cinturón de seguridad. - Pero oficial, apenas me lo quité cuando usted me detuvo. - Vamos, Ricardo, tú nunca te pones el cinturón. El señor le dice a su esposa: - ¡Ya cierra el pico!. Entonces el oficial le dice a la señora: - Oiga, ¿su marido siempre le habla en ese tono?. - No, sólo cuando está borracho.
Un policía detiene a un coche en la carretera y se suscita la siguiente conversación:
- ¿Cuál es el problema, oficial?.
- Iba por lo menos a 100 km/h y el límite es de 80.
- ¡No oficial!. Yo sólo iba a 70.
La esposa interrumpe:
- Vamos, Ricardo, ibas a 110.
El señor mira fulminantemente a su mujer.
- También lo voy a multar por la direccional que tiene rota.
- ¿Direccional rota?, no me había dado cuenta, oficial.
- Vamos, Ricardo, desde hace semanas que lo sabes.
El señor vuelve a mirar furioso a su mujer.
- Y se merece otra multa por no traer el cinturón de seguridad.
- Pero oficial, apenas me lo quité cuando usted me detuvo.
- Vamos, Ricardo, tú nunca te pones el cinturón.
El señor le dice a su esposa:
- ¡Ya cierra el pico!.
Entonces el oficial le dice a la señora:
- Oiga, ¿su marido siempre le habla en ese tono?.
- No, sólo cuando está borracho.