Un tipo pasea en plena noche por una avenida, y de pronto hace ver que se saca algo del bolsillo y lo escampa por el suelo. Un policía lo ha visto y, como el tipo le resulta sospechoso, decide seguirlo. Al cabo de un rato, picado por la curiosidad, le pregunta:
- Disculpe, ¿podría decirme qué está haciendo?
-¡ Hago ver que doy de comer a los gatos abandonados!
-¡ Pero, señor mío, si en este barrio no hay gatos abandonados! Y el hombre le responde, indignado:
- Pues claro que no... ¡pues eso lo hago ver!