Un torero la noche de bodas. - María tengo sólo un testículo. - Confesión por confesión, yo no soy virgen. - María, ¡pero lo mío fue de una corrida! - ¿Y lo mío de qué crees que fue, de una pedrada?
Un torero la noche de bodas.
- María tengo sólo un testículo.
- Confesión por confesión, yo no soy virgen.
- María, ¡pero lo mío fue de una corrida!
- ¿Y lo mío de qué crees que fue, de una pedrada?