Un viajero pobre llega a un hotel de mala muerte y dice al encargado:
- Quiero una habitación.
- No hay habitaciones, tendrá que quedarse en el pasillo.
- Acepto.
- Y además tendrá que hacerse la cama usted mismo.
- No hay inconveniente.
- Entonces aquí tiene usted un par de tablas y el colchón.