Un viernes santos llega un tipo llorando a la iglesia y le dice al Padre: - ¡Ay padre me puse a jugar al póker y perdí todo mi dinero! - Eso te pasa por jugar en el Viernes Santo, —le dice el padre reprochándole—. - Ah, Padre, y los que me ganaron, ¿qué día jugaron? ¡Recomiéndeme qué día jugar!
Un viernes santos llega un tipo llorando a la iglesia y le dice al Padre:
- ¡Ay padre me puse a jugar al póker y perdí todo mi dinero!
- Eso te pasa por jugar en el Viernes Santo, —le dice el padre reprochándole—.
- Ah, Padre, y los que me ganaron, ¿qué día jugaron? ¡Recomiéndeme qué día jugar!