Una maestra le dice a su alumno:
- A ver dígame Pablito, ¿Qué pasa si le corto una oreja?
- Me quedo sordo.
¿ Y si le corto la otra oreja?
- Me quedo ciego.
- ¿Por qué? - dijo asustada la maestra.
- Se me caen los lentes, pues maestra.