Una monja que sube a un taxi y le dice: Lléveme al monasterio. El taxista la lleva y cuando están en el monasterio le dice: Son 50 euros. Y le dice la monja: Gracias, que Dios se lo pague.
Una monja que sube a un taxi y le dice:
Lléveme al monasterio.
El taxista la lleva y cuando están en el monasterio le dice:
Son 50 euros.
Y le dice la monja:
Gracias, que Dios se lo pague.