Una oca le explica a otra:
-¡ Uf, he tenido una pesadilla horrible!
-¿ Ah, sí? ¿Qué has soñado?
- Que dormía en una cama соn una almohada de plumas blandísima...
-¿ Y eso es tan terrible?
- Le pregunta su amiga oca.
-¡ Ya lo creo: las plumas eran mías!