Una pareja de campesinos inocentes deseaba tener hijos, pero ninguno de los dos sabía como hacerlo, así que la mujer decide ir al pueblo y hablar соn el cura para que los guiara para lograr su objetivo. El curita luego de hablar соn la mujer sin poder hacerle entender, decide que es mejor hablar соn el marido para explicarle lo que debería hacer y como hacerlo. Al día siguiente llega el campesino a recibir los consejos del cura, y éste le dice: - Hijo mio, tener hijos no es difícil; lo único que hay que hacer, es seguir el ejemplo de la naturaleza. Fíjate por ejemplo en los animales, observa detenidamente lo que hace un perrito соn la perrita y así descubrirás y entenderás que la naturaleza nos ha dotado de los elementos necesarios para multiplicarnos... A los tres días vuelve la campesina muy enojada a buscar al cura y sin saludar ni hacerle reverencia le grita: -¡ Oiga señor cura; busté que jué lo que le dijo a mi marido! - Cálmate hija, lo único que le dije es que se fijara en la naturaleza, que viera por ejemplo lo que hacían los perritos... - Соn razón que ese idiота de mi marido, ahora no hace sino ¡orinarse contra las paredes, y meterme la nariz entre el cul...
Una pareja de campesinos inocentes deseaba tener hijos, pero ninguno de los dos sabía como hacerlo, así que la mujer decide ir al pueblo y hablar соn el cura para que los guiara para lograr su objetivo.
El curita luego de hablar соn la mujer sin poder hacerle entender, decide que es mejor hablar соn el marido para explicarle lo que debería hacer y como hacerlo.
Al día siguiente llega el campesino a recibir los consejos del cura, y éste le dice:
- Hijo mio, tener hijos no es difícil; lo único que hay que hacer, es seguir el ejemplo de la naturaleza. Fíjate por ejemplo en los animales, observa detenidamente lo que hace un perrito соn la perrita y así descubrirás y entenderás que la naturaleza nos ha dotado de los elementos necesarios para multiplicarnos...
A los tres días vuelve la campesina muy enojada a buscar al cura y sin saludar ni hacerle reverencia le grita:
-¡ Oiga señor cura; busté que jué lo que le dijo a mi marido!
- Cálmate hija, lo único que le dije es que se fijara en la naturaleza, que viera por ejemplo lo que hacían los perritos...
- Соn razón que ese idiота de mi marido, ahora no hace sino ¡orinarse contra las paredes, y meterme la nariz entre el cul...