Una vez una mujer le vio un piojo a un hombre y se lo hace notar. El hombre un tanto avergonzado le responde: ¡ Oh, que casualidad! Luego la mujer le dice: ¡ Oh, señor, usted esté llenito de casualidades!
Una vez una mujer le vio un piojo a un hombre y se lo hace notar. El hombre un tanto avergonzado le responde:
¡ Oh, que casualidad!
Luego la mujer le dice:
¡ Oh, señor, usted esté llenito de casualidades!