Va un gallego a la plaza de toros ya va a entrar y empiezan a decir:
- ¡¡Venancio, Venancio!!
Se sale de la fila y lo echan hasta atrás y otra vez ya iba a entrar y empiezan a decir otra vez:
- ¡¡Venancio, Venancio!!
Y se sale de la fila y lo echan hasta atrás y ya iba a entrar otra vez y dicen otra vez:
- ¡¡Venancio, Venancio!!
Y ya enojado el gallego se sale de la fila y dice:
- ¡¡¡¡¡¡Qué yo no me llamo Venancio!!!!!!