El abogado a su defendido: Lo siento mucho, pero ya no sé qué decir para librarlo de la silla eléctrica. ¿ Por qué no dice que fue usted?
El abogado a su defendido:
Lo siento mucho, pero ya no sé qué decir para librarlo de la silla eléctrica.
¿ Por qué no dice que fue usted?