Oye Juan, que te pasa que estás todo arañado y golpeado? - Es que vengo de enterrar a mi suegra... - Vaya, ¡Cuanto lo siento! ¿Qué pasó? - Que no se dejaba enterrar!
Oye Juan, que te pasa que estás todo arañado y golpeado?
- Es que vengo de enterrar a mi suegra...
- Vaya, ¡Cuanto lo siento! ¿Qué pasó?
- Que no se dejaba enterrar!