Llega la secretaria corriendo a la oficina de su jefe y le dice: - Jefe, jefe, le han robado su automóvil. - ¡No puede ser! ¿Y vio quién lo hizo? - No pude, porque estaba anotando el número de patente de su auto.
Llega la secretaria corriendo a la oficina de su jefe y le dice:
- Jefe, jefe, le han robado su automóvil.
- ¡No puede ser! ¿Y vio quién lo hizo?
- No pude, porque estaba anotando el número de patente de su auto.